lunes, 14 de septiembre de 2020

A veces me dan ganas de decir algo sólo por decirlo. Por impulso. Veo venir las palabras. Las siento. Las siento tanto que logro visualizarlas. Vienen desde un lugar que no alcanzo a distinguir. Pareciera un lugar donde no existe nada. Ahí nacen y viajan rápido, apresuradas por llegar aquí. Tal vez vengan con prisa por que vienen a auxiliarnos. Vienen en montones. Conforme van llegando, uno va escogiendo algunas y finalmente las dice. Las dice para escucharlas(o las escribe para leerlas) Y así, alivian.