domingo, 6 de diciembre de 2020

Hay muchas cosas que están mal. Pero probablemente así estén siempre. 
Las cosas deberían de ser de otra manera. Pero no lo son. 

No me encanto, ni me gusto mucho. Pero me alcanza. Por lo menos me alcanza para querer seguir viviendo.Me  alcanza para querer cuidarme. Me alcanza para querer a mi familia y mis amigos. Para disfrutar de tener con quién platicar, con quién enojarme, con quién reírme. Me alcanza para tener ilusiones.
Podrá ser todo una mentira. Pero da igual. Me alcanza para todos los días hacer un esfuerzo y  tomar la decisión de vivir. Por que  puedo hacerlo y eso ya es bastante. No me encanto, ni me gusto mucho pero me alcanza para alejarme de lugares en los en que no debí de estar nunca.

Que me alcance siempre a respirar. A morir con la piel arrugada. En una cama escuchando las voces de aquellos que hicieron del mundo un lugar habitable. Que hicieron de la vida algo soportable. Que me alcance para olvidarme de enemigos, si es que alguna vez tuve, y recordar los más vívido posible tantos abrazos y tantos besos. Los instantes de complicidad y de confesión. De ver al  otro. De sentirme visto. 

La consciencia es un infierno. Y hubiera sido más fácil no estar. No ser. Pero eso no pasó. Y aquí estoy. Y esto soy. Y con eso me basta.